Para GTCEU, el diálogo se presupone como hecho evidente, en las reuniones con la empresa ¿cómo si no, las diferentes partes van a exponer sus argumentos racionales sobre los temas a tratar? Pero las reuniones realizadas con la dirección no son platónicas, esto es, llevadas a cabo por el mero placer de dialogar, sino que han de tener un objetivo pragmático: llegar a acuerdos pactados sobre temas concretos para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores. Y, una vez conseguido, es obligación de los miembros del comité que lo pactado se lleve a cabo con transparencia. Es evidente que ninguna negociación se puede realizar sin que las partes implicadas dialoguen. Pero como demuestran Les Luthiers si uno no sabe de qué se habla, se llega al absurdo.




